en el borde

Me gusta caminar por el filo
y por los bordillos
deslizarme por las barandas
de las escaleras viejas
bajar los puentes sin frenar
ni mirar a los costados
los deayunos grandes a las 10
los postres para mi solo
montar en bus de madrugada
ir al parque en las noches frias
ignorar la sirena a una cuadra
perseguir los gatos del barrio
apuntar al corazón que yo quería
apostar a perdidas mis fichas
cerrar los cristales y acelerar
acelerar acelerar y acelerar
cruzar las calles leyendo
pedir una cerveza de más

De poetas y asesinos

"el asesino sabe más de amor que el poeta"
siete crisantemos

cuando las balas se incrustan
en el higado como las espinas
atraviesan los dedos largos
de tu mano entumida
en el gatillo y la muerte rima
con los versos salpicados
de las vocales malditas
de la última linea que jadea
y se niega a expirar
en un ripio
de más.
Así se entregan sufragios
y se olvidan coronas, se reza
por los muertos, por los viejos
y los jóvenes, por las madres,
por los padres; como si la palabra
de un sacerdote fuera una píldora
del día después y Billy no se burlara
de los goods that died young
y no intuyéramos una verdad
a medias entre tantas mentiras
sueltas, así también se puede matar,
así también sé matar
también sé matar:
filosos amores
culpas estrechas
caderas ajenas
balas de plata
y sufragios con claveles
rojos como comensales
de este funeral sin muerto
de esta despedida sin hasta luego

Simple

perfiero conocerte a besos,
no esperar que nos enamoremos

Peligro impostor

peligrosa no es mala
y mala tampoco es peligrosa
peligroso es que esperes
en el paso cebra un tranvía
en una ciudad plagada
de conductores suicidas
que me perdone el destino
por ponerme este vestido

Ser impostor no es malo
y malo no es ser impostor
impostor es pretender besar
cuando me da una mano la lluvia
cuando ella toma el de ida
y yo me quedo sin el de vuelta
en esta ciudad ciudad sin marea
ni consultorios ni tabernas

A alguna doctora viajera

Telé o en color

Naranja
Como las fachadas
las caras, las vallas
como la ciudad cuando el día acaba

Negra
cuando callas
y no hay salida y te largas
sin horizonte por la falda

Blanca
como los pecados
que no matan ni gozan
como un cuadro que muere sin pintar

telé o en color
como sin futuro
ni pasado; como al tiempo
que no pide permiso para pasar

Ahora que...

Ahora que no camino como un perro atropellado
ni cargo bastón y paraguas
Que no adoctrino con anecdotas
ni aprendo mis deberes
Que no han hecho de mi las pastillas su rutina
ni me duran 3 horas los guayabos
Que las noches son más que los días
y no hay boca que no sea mia
Que no debo llegar a fin de mes
ni pedirte permiso
Que me dices bobo, tonta
y hacemos tonterías
Que no me acuerdo de tu nombre
ni nos besamos despacio...

Coherencia

                             "Cuando escribiendo a una mujer
la llamo hogar" FS

El oficio del voyerista entre dos senos
es un verso de pie quebrado en un soneto,
el beso que me dan cuando yo beso
sin premeditación ni alevosía
ni gloria ni pena

Cuando las urnas alardean del polvorín de Atenas
en la Bogotá mediterránea. Cuando quien sufraga entrega
sufragios sin corona dos veces a la puerta
sin ventaja ni gloria
ya que pena