Necesito
un vuelto una calle
una placita
de banquitas de madera
Una estación esperanza
una librería abierta
un teatro un café bar
donde no toquen el piano
un beso al caer la noche
buenos días, ¿cómo estas?
un sueño velado una foto
de cartera en el centro
una canción de rockola
un semáforo, un helado
una excusa una mentira
de tus labios, otro beso
¿acaso te cuesta tanto
es tan difícil o escaso
este inventario este equipaje
que quiero que me regales?
Sol
Una amiga muy especial, porque compartimos un tumultuoso pasado que interseca nuestras vidas, me ha pedido que do quiera que hubiera ido le trajera enfrascado, un poco de sol. No sabía ni supe cómo hacerlo. Pero esta mañana, sumergido como estaba en la lectura y en esa como alienante música que escupen los reproductores mp3 del mundo, me acordé de un tipo muy especial. Lo conocimos porque vende artesanías de cartílago de tiburones que no mata, detrás de los ventanales de la puerta de un bar minimalista de cocteles. Lo conocí porque se sentó a mi lado. Lo conocí porque de algún modo noto ahora que otros notan que soy buen tipo, aunque a veces lo noten aquellos que no considero para nada buenos. Pero este tipo no es así, se sentó y nos hablo por horas y horas de todo lo poco que sabía que resultó ser demasiado par mí. Incluso mi compañera, aunque sea una leve compañera coqueta y sin esperanzas, incluso ella se sintió mal por como me empecé a sentir, tuve que decirle que no eran los tragos ni el clima, sino lo que él decía. Pero este tipo decía cosas cada vez más interesantes que ni la música de al lado era capaz de apagar. No voy a decirles nada de lo que dijo este tipo, hay mejores cosas.
¿Por qué dios?, ¿Por qué nosotros? y así fue que él, tras callarnos la boca a dos profesionales educados, cogió mi cuaderno de poesía y escribió:
“La vida, el hombre, el espíritu, tres cosas diferentes, con sonido propio = La voz es Dios”
SOL
A ti que querías algo de sol
¿Hágase la luz?
Como les he venido contando, empiezo a colaborar con otros espacios en la blogocosa*. En caja negra puede ver ya, el primero de mis aportes a ese espacio. Y pronto también, cuando haya cosecha por acá.
gegendiepandemia
sino a reírme de todo
esta es la condena que me espera:
los que se atreven somos idiotas
que no sabemos de economía,
love is not a corp, una gran mentira,
el amor es una apuesta, le dije mientras me acercaba
mirando sus ojos: negros como la muerte
-y el valor esperado - sentencié - es perder- y la besé
así que quítate la ropa y deja
la buena reputación a los pies de la cama,
que esta noche es solo nuestra y mañana
vendrá con prisa a quitarte de mis brazos
A todos los infectos, love is not a corp.
y si, A ti
La misma canción
Abusivamente tomado de www.joaquinsabina.net, que de algún modo lo toma de la revista interviú, que de algún modo, quizá apoyada en sus paginas internas, entre tetas y letras, saca de la pluma de Sabina.
Uno escribe siempre la misma canción
sobre un niño con cara de viejo
que se atreve a volar bajo el cielo marrón,
que agoniza detrás del espejo.
Uno canta siempre la misma canción
otra noche en el bar de la esquina,
cerca de la estación donde duerme un vagón
cuando el tiempo amenaza rutina.
Uno sueña siempre la misma canción,
abanico de fuego en la nieve,
cuando el sol envejece al caer el telón
y es tan tarde la vida y tan breve.
Uno empieza siempre la misma canción
con los mismos acordes gandules,
con el mismo trabajo y la misma obsesión,
con andrajos de velos de tules.
Uno inventa siempre la misma canción
del poeta borracho y su musa,
del teclado mellado del acordeón,
del pecado mortal sin excusa.
Uno rumia siempre la misma canción
como un perro ladrando a la luna,
con la misma trompeta y el mismo trombón
de mariachi que estuvo en la tuna.
Uno acaba nunca la misma canción
sobre un viejo con alma de niño
que no pierde ocasión de afinar su cajón
de psicópata barbilampiño.
Poema: La misma canción
Año: 2008, Interviú
Letra: Joaquín Sabina
Salud!
Los vinos fueron una excusa
debajo de la mesa las piernas
los besos andaban por la sala
y en tu cuarto había una cama
Las cervezas casi se agotaban
hubo un momento, así de pequeño
en que mi guitarra se moría
al vernos desnudos de la envidia
Esa noche, la mañana no llegó
nunca jamás, tal vez, ¿por qué no?
qué tal si dejamos las palabras
y nos dedicamos a los dos
La huida sería un taxi cab
una llamada al móvil, la muerte
entre las piernas de esa velada
mejor que perderme en tu espalda
brindaremos otra vez sin sentido
una vez por la vida y por el vino
porque andrelo le cante a tu cuerpo
porque otra noche no basten mis besos
Salud!
Más blogs
Ahora estoy incursionando en otros espacios. Pueden empezar a leer mis relatos en metatextos.com, un blog-taller de literatura, dónde pretendo mejorar enormemente mis habilidades, para que todos mis espacios literarios se enriquezcan, y ustedes no pasen tan malos ratos por acá.
Asi mismo seré colaborador de un blog denominado caja negra, con relatos de opinión más sordidos, más viscerales, más humanos, para que también nos desahogemos de vez en cuando.
Empezaré a incluir mas aplicaciones sociales en este blog y le daremos un empujoncito, y les ofreceré otro par de sorpresas con el paso de los días.
Por ahora disfrutemos de las cosas que hay en este espacio, que es mas vuestro ya que mio.
