Estamos ad portas del grado de Caycedo Bloom, o mejor de su alter ego, este Caycedo ya tiene la vida hecha, es un parásito. Pero su alter ego no, y ha estado redactando lo que pretende ser un articulo sobre su trabajo de grado. Con todos los detalles que uno no encuentra en los libros de referencia, en algunos si, en otros no, pero nunca todos. Introducción, resumen, glosario, palabras clave, el resumen en inglés también, referencias por favor, citas y notas al pie, que no crean que soy un copista.
La verdad me siento harto de esas cosas. En los últimos años ha habido casos sorprendentes al respecto: gente que no referencia algún texto, indudable prueba de plagio o fantasía, así sea una idea. Gente que se ha copiado textos completos para el gobierno, universidades y en muchos sitios más. Semáforos inundados de libros de putas, quesos, vacas y ferraris, que pena pues las putas merecen mejor compañía. Tengo hasta el correo de una compañera de la universidad que he titulado y algún día verán por acá: Oda al Copy Paste. Mi inquietud radica principalmente en que nada de lo que hagamos es absolutamente nuestro, habrá algunos que si, otros que no. Premios Nobel, eruditos filósofos, académicos eminentes, sapientísimos humanos y otros no tanto y los que ni en las curvas, todos hemos tomado esa herencia milenaria y hemos añadido una silaba al menos. Así se crea el conocimiento, si fuéramos a referenciar todo, es probable que solo un frase se escape a la ley y, aún así, capaz que en google sería posible buscar un sitio con esa idea. Ni en la laberíntica biblioteca de Borges sería posible hallar ese primer libro, puro, carente de citas y referencias, pero afortunadamente las leyes de derechos no rigen en ese lugar.
Lo que importa es entender lo aprendido y si se puede retransmitirlo esta bien, y si ganas plata con un libro de un tema ya tratado donde seguro habrá algo nuevo, pues bien. Y si olvidaste poner el nombre de alguien que leíste o que no, pues ¿qué más da? Si fuéramos rigurosos, no podríamos escribir una frase propia y antes de cada punto una cajita habría con un número. El caso es que no sé cómo explicar esto, tiene puntos singulares en el infinito y en la nada y ambas son igual de idiotas conclusiones. O te robas todo o no haces nada.
El caso y para cerrar. Ayer estuve en casa de un amigo, una decoración hermosa con libros en materas y canastos y por el suelo. Tu entras y puedes encontrarte una joya en cada rincón y se puede tocar y abrir y manosear. Hallé un libro de poemas de Jorge Luis Borges, que jamás había visto. No he leído aún su obra poética, si muchos cuentos, pero no poemas. Lo ojeé un rato y me percate del prólogo, firmado por el mismo autor. ¡Genial!, pensé. Aprecio mucho esos libros que el prólogo es escrito por el autor. Les recomiendo el de La Naranja Mecánica que escribió Burgess como 25 años después de publicada la obra. Retomo: leyendo a Borges, en el prólogo encontré una frase que resume, como nunca podría haberlo hecho yo mismo, mi sentimiento ante los derechos de autor que me han exigido en mi trabajo de grado, y seguro será parte de él.
"Las universidades prefieren la bibliografía a la lectura de los libros" JLB
PD: En éste blog todo ha sido redactado por mí, salvo que se diga lo contrario. Claro está que he leído, aprendido, y hablado con gente que a su vez leyó y aprendió y habló con gente, pero sería insuficiente un blog para poner todas esas referencias y habrían sido muy aburridas esas charlas si al final, antes de largarme, hubiera tenido que oír sus referencias y citas.
Para ti*
Cuando pintaba curvas en un cuaderno
y cuando me dio por tocar guitarra
y cuando me dio por escribir cuentos
y poesía
y rosas en tus brazos
y recuerdos
me pedías que te escribiera un día
o pintara para ti,
o tocará una canción, para ti
Pues esta es tu ocasión
este poema es tuyo, es para ti
yo solo te animaré a verlo
un rato cada día
pero no escribiré un verso
ni pondré música algún día
ni lo recitaré una tarde
cuando estemos solos
porque es tuyo, es para ti
Mal haría yo si me apoderará
un poco al menos, de el
es tuyo, es para ti
y puedes escribir lo que quieras
yo ni siquiera lo quiero, en secreto lo repudio
lo critico y lo desarmo con diccionarios
pero sí lo quiero, pero te lo doy
estará en tu declaración de renta
aunque no te enriquezca
debajo de tu almohada si quieres
en un cuaderno tal vez
o si prefieres, guárdalo en un baúl
porque es para ti.
Para ti
*versión inspirada en Para ti, Toreros Muertos
y cuando me dio por tocar guitarra
y cuando me dio por escribir cuentos
y poesía
y rosas en tus brazos
y recuerdos
me pedías que te escribiera un día
o pintara para ti,
o tocará una canción, para ti
Pues esta es tu ocasión
este poema es tuyo, es para ti
yo solo te animaré a verlo
un rato cada día
pero no escribiré un verso
ni pondré música algún día
ni lo recitaré una tarde
cuando estemos solos
porque es tuyo, es para ti
Mal haría yo si me apoderará
un poco al menos, de el
es tuyo, es para ti
y puedes escribir lo que quieras
yo ni siquiera lo quiero, en secreto lo repudio
lo critico y lo desarmo con diccionarios
pero sí lo quiero, pero te lo doy
estará en tu declaración de renta
aunque no te enriquezca
debajo de tu almohada si quieres
en un cuaderno tal vez
o si prefieres, guárdalo en un baúl
porque es para ti.
Para ti
*versión inspirada en Para ti, Toreros Muertos
Zaguán
En estos días el oleaje de tu pelo
No trae a la orilla ese suave aroma
Ni esa cadencia de mujer fatal
Y solo inspira estas breves líneas
En estos días el vaivén de tus caderas
Danza detrás del velo del tiempo
En el zaguán de los recuerdos
Y no inspira más que estas breves líneas
No trae a la orilla ese suave aroma
Ni esa cadencia de mujer fatal
Y solo inspira estas breves líneas
En estos días el vaivén de tus caderas
Danza detrás del velo del tiempo
En el zaguán de los recuerdos
Y no inspira más que estas breves líneas
La gente que me gusta
"Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un «¡Ahhh!»."
On The Road
"En el camino"
Jack Kerouac
a J
On The Road
"En el camino"
Jack Kerouac
a J
¿Territorio Colombia?
La constitución política de Colombia de 1991 establece asi:
Sin duda un documento idealista, un santo grial que la sociedad colombiana desconoce pero añora, una utopía superlativa en un país tan campesino, tan buenón, tan ingenuo, tan cansado, tan sagrado, tan enruanado.
Hace 150 años todo este cuento del espectro debía parecer cosa de mandingas. A cualquier incauto Colombiano promedio, cualquier indicio de su uso en telegrafía debía resultarle poco más o menos un pacto con el diablo. Del mismo modo que la radio, la televisión, la Internet y la telefonía celular han pasado por el purgatorio de la incredulidad mucho antes de masificarse. Hoy no quiero ni pensar en qué puede venir, por temor a meterme en sacros o profanos territorios.
Pero puedo ponerme a pensar un rato breve en cómo este país maneja sus activos intangibles.
La felicidad es lo mejor que tenemos. ¡Vaya! seguro nos reímos por cualquier tontada. Somos parte del top 10 de los países más felices del mundo. Basta con mirar por la ventanilla un domingo en ciclovía: Sarmago acaba de decir que nos vemos felices. De todos modos me parecen largas las caras. Somos más bien una sociedad cansada de pedir permiso para reír y nos reímos de nuestras desgracias y confiando en dios*, mañana será mucho mejor.
Nuestra constitución consagra, amén de los territorios tangibles, (respirables, nadables y volables) el espectro y la orbita. Establece, pues, el derecho a ejercer soberanía en ellos. El espectro electromagnético es una banda de frecuencia que va desde algo menos de 14Khz, hasta 1000Ghz, aunque Colombia solo se ha reglamentado hasta poco menos de los 300GHz. Servicios y actividades, en buena parte militares y de telefonía, así como astronómicas, de investigación espacial, posicionamiento global, meteorología, aficionados, satélites, en fin; surcan ese pedazo de Colombia. Un espectro tan regulado que se espera que esté siendo bien aprovechado, pues es territorio Colombia. ¿Lo es?. Basta mirar que empresas nos cobran por usarlo.
Pasemos a otras cuestiones. La orbita geoestacionaria en un país sin trayectoria espacial más amplia que el novísimo pico-satélite Libertad I, que no se si usará nuestra orbita, no debe ser muy concurrida ni congestionada. Considerando que en el mundo el 80% de los aparatos satelitales se desplazan en dicha orbita, y que solo 10 países en el mundo tienen el privilegio de tener territorios sobre el ecuador[1], Colombia esta en una posición de privilegio pero ha perdido demasiado tiempo en su explotación. Cada día que pasó y pasará, condenará nuestra reducida participación geoestacionaria a un espacio más para la renta o venta al mejor postor.
La constitución, es fiel reflejo de nuestra enruanada idiosincrasia y el término “dominio” se ha escapado. En 1991 en Colombia no teníamos ni puñetera idea de lo que era Internet. Mucho menos íbamos a imaginarnos que ese fenómeno nos brindaría, sin costo alguno, un anexo a nuestro territorio llamado: dominio .co. Esta falta de visión por poco nos mutila aún más el país. Diez años después, masificado el uso de Internet, excusados en una iniciativa de alguna empresa canadiense, la Universidad de Los Andes puso en venta el dominio .co como un dominio de segundo nivel. Es decir, competir con el dominio .com, ofreciendo la posibilidad de usar el dominio colombiano y permitir la creación de página como: www.miempresa.co. A penas 8000 dominios .co existían en Internet para el año 2002, contra cerca de 22 millones de .com justificación absoluta del negociazo. Hubo mucha alharaca y puntos a favor y en contra. A favor: la ridícula forma de obtener más recursos para los pobres pilos que aspiran estudiar en Los Andes, universidad que otrora usaba la declaración de renta para establecer las matriculas ahora niveladas con estándares internacionales y enmendada luego con algún contentillo para el resto de la educación colombiana. En contra: que es territorio Colombia ¿O no?.
El colombiano promedio goza de la explotación del espectro cuando habla por su teléfono móvil, o enciende su televisor de servicios por cable, envía y recibe correos electrónicos desde un celular, enciende su radio en alguna emisora local o habla con su familia desde el medio de la selva y guerra. Empezamos nuestra carrera espacial con el lanzamiento de Libertad I. Definitivamente un magnífico escenario de aprovechamiento de nuestra soberanía intangible.
Todo esto demuestra una cosa. En un paisito en el que cada día se sobrevive y ya no se elige ni siquiera el día de morir; nos hemos dedicado a que no nos jodan más la existencia y nos dejen trabajar por un pucho a fin de mes. Colombia ya no se autosatisface, pues los únicos que compran colombiano viven fuera y sus pasaportes son de otro color.
*Colombia ya no dice ser exclusivamente católica, y la minúscula es mi forma de permitir a cada quien imaginarse a su propio dios y no sólo a Dios.
[1] En 1976, Ecuador, Brasil, Gabón, Congo, Indonesia, Kenia, Somalia, Uganda, Zaire y Colombia, los únicos diez países que gozan el privilegio de poseer una órbita geoestacionaria manifestaron que los “países ecuatoriales proclaman y defienden en nombre de sus respectivos pueblos la existencia de soberanía sobre este recurso natural”. Reunión tratamiento jurídico de la orbita geoestacionaria, CCE, Noviembre 17 de 2006
Artículo 75. El espectro electromagnético es un bien público
inenajenable e imprescriptible sujeto a la gestión y control del Estado. Se
garantiza la igualdad de oportunidades en el acceso a su uso en los términos que
fije la ley.
Para garantizar el pluralismo informativo y la
competencia, el Estado intervendrá por mandato de la ley para evitar las
prácticas monopolísticas en el uso del espectro
electromagnético.
Artículo 76. La intervención estatal en el
espectro electromagnético utilizado para los servicios de televisión, estará a
cargo de un organismo de derecho público con personería jurídica, autonomía
administrativa, patrimonial y técnica, sujeto a un régimen legal
propio.
Dicho organismo desarrollará y ejecutará los planes y
programas del Estado en el servicio a que hace referencia el inciso
anterior.
Artículo 101. (…)También son parte de Colombia, el
subsuelo, el mar territorial, la zona contigua, la plataforma continental, la
zona económica exclusiva, el espacio aéreo, el segmento de la órbita
geoestacionaria, el espectro electromagnético y el espacio donde actúa, de
conformidad con el Derecho Internacional o con las leyes colombianas a falta
de
normas internacionales.
Sin duda un documento idealista, un santo grial que la sociedad colombiana desconoce pero añora, una utopía superlativa en un país tan campesino, tan buenón, tan ingenuo, tan cansado, tan sagrado, tan enruanado.
Hace 150 años todo este cuento del espectro debía parecer cosa de mandingas. A cualquier incauto Colombiano promedio, cualquier indicio de su uso en telegrafía debía resultarle poco más o menos un pacto con el diablo. Del mismo modo que la radio, la televisión, la Internet y la telefonía celular han pasado por el purgatorio de la incredulidad mucho antes de masificarse. Hoy no quiero ni pensar en qué puede venir, por temor a meterme en sacros o profanos territorios.
Pero puedo ponerme a pensar un rato breve en cómo este país maneja sus activos intangibles.
La felicidad es lo mejor que tenemos. ¡Vaya! seguro nos reímos por cualquier tontada. Somos parte del top 10 de los países más felices del mundo. Basta con mirar por la ventanilla un domingo en ciclovía: Sarmago acaba de decir que nos vemos felices. De todos modos me parecen largas las caras. Somos más bien una sociedad cansada de pedir permiso para reír y nos reímos de nuestras desgracias y confiando en dios*, mañana será mucho mejor.
Nuestra constitución consagra, amén de los territorios tangibles, (respirables, nadables y volables) el espectro y la orbita. Establece, pues, el derecho a ejercer soberanía en ellos. El espectro electromagnético es una banda de frecuencia que va desde algo menos de 14Khz, hasta 1000Ghz, aunque Colombia solo se ha reglamentado hasta poco menos de los 300GHz. Servicios y actividades, en buena parte militares y de telefonía, así como astronómicas, de investigación espacial, posicionamiento global, meteorología, aficionados, satélites, en fin; surcan ese pedazo de Colombia. Un espectro tan regulado que se espera que esté siendo bien aprovechado, pues es territorio Colombia. ¿Lo es?. Basta mirar que empresas nos cobran por usarlo.
Pasemos a otras cuestiones. La orbita geoestacionaria en un país sin trayectoria espacial más amplia que el novísimo pico-satélite Libertad I, que no se si usará nuestra orbita, no debe ser muy concurrida ni congestionada. Considerando que en el mundo el 80% de los aparatos satelitales se desplazan en dicha orbita, y que solo 10 países en el mundo tienen el privilegio de tener territorios sobre el ecuador[1], Colombia esta en una posición de privilegio pero ha perdido demasiado tiempo en su explotación. Cada día que pasó y pasará, condenará nuestra reducida participación geoestacionaria a un espacio más para la renta o venta al mejor postor.
La constitución, es fiel reflejo de nuestra enruanada idiosincrasia y el término “dominio” se ha escapado. En 1991 en Colombia no teníamos ni puñetera idea de lo que era Internet. Mucho menos íbamos a imaginarnos que ese fenómeno nos brindaría, sin costo alguno, un anexo a nuestro territorio llamado: dominio .co. Esta falta de visión por poco nos mutila aún más el país. Diez años después, masificado el uso de Internet, excusados en una iniciativa de alguna empresa canadiense, la Universidad de Los Andes puso en venta el dominio .co como un dominio de segundo nivel. Es decir, competir con el dominio .com, ofreciendo la posibilidad de usar el dominio colombiano y permitir la creación de página como: www.miempresa.co. A penas 8000 dominios .co existían en Internet para el año 2002, contra cerca de 22 millones de .com justificación absoluta del negociazo. Hubo mucha alharaca y puntos a favor y en contra. A favor: la ridícula forma de obtener más recursos para los pobres pilos que aspiran estudiar en Los Andes, universidad que otrora usaba la declaración de renta para establecer las matriculas ahora niveladas con estándares internacionales y enmendada luego con algún contentillo para el resto de la educación colombiana. En contra: que es territorio Colombia ¿O no?.
El colombiano promedio goza de la explotación del espectro cuando habla por su teléfono móvil, o enciende su televisor de servicios por cable, envía y recibe correos electrónicos desde un celular, enciende su radio en alguna emisora local o habla con su familia desde el medio de la selva y guerra. Empezamos nuestra carrera espacial con el lanzamiento de Libertad I. Definitivamente un magnífico escenario de aprovechamiento de nuestra soberanía intangible.
Todo esto demuestra una cosa. En un paisito en el que cada día se sobrevive y ya no se elige ni siquiera el día de morir; nos hemos dedicado a que no nos jodan más la existencia y nos dejen trabajar por un pucho a fin de mes. Colombia ya no se autosatisface, pues los únicos que compran colombiano viven fuera y sus pasaportes son de otro color.
*Colombia ya no dice ser exclusivamente católica, y la minúscula es mi forma de permitir a cada quien imaginarse a su propio dios y no sólo a Dios.
[1] En 1976, Ecuador, Brasil, Gabón, Congo, Indonesia, Kenia, Somalia, Uganda, Zaire y Colombia, los únicos diez países que gozan el privilegio de poseer una órbita geoestacionaria manifestaron que los “países ecuatoriales proclaman y defienden en nombre de sus respectivos pueblos la existencia de soberanía sobre este recurso natural”. Reunión tratamiento jurídico de la orbita geoestacionaria, CCE, Noviembre 17 de 2006
Preguntas de preguntas
Aún no entiendo por qué
no he ido a mi primera
despedida de soltero.
no he disfrutado
las prohibidas mieles
de las mujeres que desprenden
sus vestidos de tiritas
a las caras de los hombres
ni disfrutado ese último
momento de una fiesta
con amigos y sin ti
Pero en cambio me han tocado
un par de invitaciones
a un par de baby showers
y compartir las mieles
de las mujeres acaso amadas
que esconden en sus vestidos de tiritas
que nunca tiran a la cara
de ningún hombre
un destino incierto
y he disfrutado de esa fiesta
con amigos y contigo
¿y me pregunto por qué?
Debe ser por eso
por la primera y última estrofas de este cuento
que es vida
que está, no solo al revés
sino muy mal escrita
Gracias profe por llenarme de preguntas.
no he ido a mi primera
despedida de soltero.
no he disfrutado
las prohibidas mieles
de las mujeres que desprenden
sus vestidos de tiritas
a las caras de los hombres
ni disfrutado ese último
momento de una fiesta
con amigos y sin ti
Pero en cambio me han tocado
un par de invitaciones
a un par de baby showers
y compartir las mieles
de las mujeres acaso amadas
que esconden en sus vestidos de tiritas
que nunca tiran a la cara
de ningún hombre
un destino incierto
y he disfrutado de esa fiesta
con amigos y contigo
¿y me pregunto por qué?
Debe ser por eso
por la primera y última estrofas de este cuento
que es vida
que está, no solo al revés
sino muy mal escrita
Gracias profe por llenarme de preguntas.
Amores imposibles
"A modo de disculpa le pregunté si creía en los amores a primera vista. «Claro que sí», me dijo. «los imposibles son los otros»."
El avion de la bella durmiente
Doce cuentos Peregrinos
Gabriel García Márquez
El avion de la bella durmiente
Doce cuentos Peregrinos
Gabriel García Márquez
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